Tras un pequeño descanso de tanta información técnica, hoy volvemos con un concepto que nos ayudará a conseguir que nuestras fotografías presenten unas tonalidades fieles a la realidad. ¿Alguna vez has hecho fotos dentro de casa y te han quedado de un tono anaranjado? O, ¿Has hecho fotos en exteriores y te han quedado con un predominante tono azul? No, tu cámara no se ha vuelto loca... todo es cuestión del balance de blancos.

